Por: José Gregorio Torres
El caso de un joven muy conocido de la comunidad de La Playa, hoy tiene preocupada a las familias de este populoso caserío, el mismo ya se ha tratado de solventar, pero al parecer la falta de cumplimiento en su tratamiento sería lo que ha resultado en una nueva recaída del ciudadano en cuestión, ya que el no cumplimiento de su tratamiento lo lleva a realizar actos que en su sano juicio no haría poniendo en peligro la integridad física de los vecinos, sobre todo por su fijación en acciones y conductas enfermizas que pudieran derivar, que Dios no lo permita en maltrato físico sobre todo de mujeres y niños del sector, pues su conducta así lo refleja.
Según la persona que aportó la información a nuestra correspondía, lo hizo con toda responsabilidad, pero manteniendo su anonimato, ya que teme que de saberse su identidad estaría en riesgo su integridad física y la de su familia; sin embargo, aseguró que este problema ya lleva varios años y que el joven paciente mientras se le suministra el tratamiento, mantiene controladas estás conductas, pero al parecer en estos últimos días se encuentra fuera de su control, lo que ha venido ocasionando molestias en el vecindario, ya que insiste en subirse en los techos y meterse en los solares, para sustraer la ropa interior de las vecinas, quienes temen que de no tomarse medidas ante esta situación esto podría tomar ni Dios lo quiera otro niveles donde se pudiera presentar una tragedia.
El llamado de atención es para que tanto los familiares así como las autoridades competentes, manifiesten su interés en apoyar a este joven que padece esta situación de anomalía en su conducta emocional incontrolable y que de una vez por todas la comunidad de La Playa, deje de sentir está zozobra que a todas es un problema tanto de salud, como de seguridad. Pues no sé trata de atacar o agredir a nadie en este caso de este joven, pero sí de evitar que en cualquier momento pueda ocurrir una situación lamentable si este joven se mete a una residencia y el dueño en pleno derecho a su defensa pueda agredir al mismo, así como también, por el contrario, el joven fuera de sus cabales intenté atacar al dueño de la vivienda, es un asunto de justicia y de humanismo que debe ser atendido con la seriedad y prontitud que amerita.

