Por JoséMa Escalona | El Impulso
Durante su intervención en el Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, la ministra para la Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, expuso cifras alarmantes sobre la crisis climática que enfrenta Venezuela, destacando un dramático aumento del 300% en las lluvias registradas este año en comparación con los pronósticos habituales.
De acuerdo una reseña de Unión Radio, la titular de la cartera científica señaló que esta variación climática extrema se traduce en afectaciones directas sobre los ecosistemas y la población.
«En el caso del Orinoco, estamos viendo un crecimiento que supera los últimos 60 años», aseveró Jiménez, quién además detalló que las inundaciones consecuentes han afectado a más de 7.000 familias venezolanas.
Impacto en la salud y productividad
En la nota difundida la ministra explicó que el exceso de precipitaciones y las inundaciones no solo causan daños estructurales, sino que también generan un aumento en la proliferación de vectores y, con ello, de enfermedades asociadas. Indicó que este fenómeno es una consecuencia directa de la «crisis climática» o «emergencia climática», cuyas causas atribuyó al capitalismo y su política económica depredadora.
Según las declaraciones de Jiménez en la publicación, el clima disperso con lluvias abruptas ha golpeado duramente a la productividad agrícola, impactando el día a día de los ciudadanos y la biodiversidad del país. Agregó que estas variaciones no solo se limitan a Venezuela, pues generan el doble de ciclones y huracanes en la región y un notable aumento en la temperatura del mar Caribe y sus niveles de evaporación.
