Por Javier Lugo
TikTok se ha consolidado como una red social de gran importancia que conquista a diferentes grupos etarios. Allí convergen niños, jóvenes, adultos y adultos mayores para disfrutar de contenidos y de los millones de directos (live) que se realizan a cada momento, así como las «batallas» que se libran, donde los ganadores son quienes más apoyo logran mediante «tap tap», rosas, galaxias y otros regalos. Pero, ¿qué me diría si se encontrara con una monja en una de sus visitas a TikTok?
Este es el caso de la hermana Ana Luisa Espinoza Vetthencourt, una religiosa carachera que, mediante su cuenta de TikTok (@hnaanaluisae), realiza diariamente el rezo del Santo Rosario y la Corona de la Misericordia en transmisiones en vivo. Además, conversa con las personas que se unen y que también le envían sus rosas, sombreros, entre otros obsequios.
Este medio conversó con la hermana Ana Luisa, quien amablemente nos atendió vía telefónica desde el convento de la Congregación de las Hermanas Catequistas de Nuestra Señora de Lourdes, en la población de Villa de Cura, estado Aragua.
La hermana Ana Luisa nos comentó que tiene 39 años de vida religiosa, para la gloria de Dios. Sus actividades principales, además de la constante oración, incluyen labores de evangelización con visitas en los hogares.

La Inspiración de Evangelizar en el Feed
En nuestra amena conversación, quisimos preguntarle cuál había sido la motivación para llevar la oración, el rezo del Rosario y la Coronilla de la Divina Misericordia a una red social como TikTok.
“Fue una inspiración lo que me llevó a usar las redes sociales, sabiéndolas utilizar, porque por allí se llega a más personas”, manifestó.
Igualmente, le preguntamos si realizaba alguna de las conocidas batallas de TikTok para recibir «tap tap» y regalos. La hermana respondió que hizo algunas porque la red social se las solicitaba, pero que dejó de hacerlas.
“Sí hice unas batallas porque lo pide TikTok, pero ahora no las estoy haciendo, porque de todo hay en las redes: hay gente de buen corazón y hay gente de mal corazón; de todo hay en la viña del Señor. Hay que pedir mucho por la humanidad para que vuelva su corazón a Dios”, replicó.
Para finalizar la entrevista, le pedimos a la hermana Ana Luisa Espinoza Vetthencourt que nos diera un mensaje para todas las personas que nos leen.
“El mensaje que yo le doy a la juventud es que busquen de Dios. A las familias, que recen unidas, pues familia que reza unida permanece unida; que se encomienden a Dios y a la Virgen, visiten el Santísimo, asistan a la Eucaristía y frecuenten los sacramentos”, finalizó.
Un Ministerio en los espacios de la Banalidad
Para quien escribe esta nota, fue muy grato poder conversar con la hermana Ana Luisa. Desde hace tiempo que la sigo en TikTok y había querido destacar su labor religiosa, sobre todo por la manera en que la realiza: a través de las redes sociales, espacios dedicados a la banalidad en su mayoría.
Es precisamente allí donde reside la importancia de su trabajo, tomando en cuenta las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: “No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos”.
Hermana Ana Luisa, que Dios Todopoderoso siga bendiciendo su ministerio, que el Espíritu Santo la siga iluminando y que Jesús la siga acompañando como medicina para los enfermos del alma. Amén.

