Por Javier Lugo

El pasado lunes 2 de febrero, la población de Chejendé, capital del municipio Candelaria, reafirmó su fe y tradición religiosa durante las festividades en honor a su santa patrona, la Virgen de La Candelaria. El evento central de la jornada fue una solemne Eucaristía que congregó a cientos de fieles en el templo parroquial, en un ambiente de profunda devoción.

Una ceremonia de fe y unidad

La celebración litúrgica estuvo presidida por Monseñor Ramón José Aponte Fernández, Obispo Emérito de la Diócesis de Valle de La Pascua y nativo de la vecina Carache. La misa contó además con la participación de un destacado grupo de sacerdotes de la zona, quienes acompañaron a la comunidad en este día tan importante.

Con el templo a su máxima capacidad, tanto residentes locales como visitantes de diversas comunidades aledañas se unieron para rendir tributo a la imagen de la Virgen, consolidando esta fecha como el punto de encuentro espiritual más relevante del municipio.

Bendición de las luces

Durante la celebración litúrgica, Monseñor Aponte llevó a cabo la tradicional bendición de las luces. Esta actividad, central en la festividad de la Virgen de La Candelaria, conmemora la Presentación de Jesús en el Templo y la purificación de la Virgen María, cumplidos los 40 días después de la Navidad.

Este rito tiene un alto valor simbólico para la Iglesia Católica, ya que las velas bendecidas representan a Cristo como la «luz para alumbrar a las naciones», según las palabras del profeta Simeón. El acto reforzó el clima de espiritualidad y tradición que caracteriza a esta población del municipio Candelaria cada 2 de febrero.

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